DEUDA EXTERNA DEL URUGUAY - parte 5
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
La última evaluación pública relevante de S&P sobre Uruguay confirmó la calificación soberana de largo plazo en BBB+ y la de corto plazo en A-2, tanto en moneda extranjera como en moneda local, con perspectiva estable. Además, mantuvo la evaluación de transferencia y convertibilidad en A. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
Esto significa que Uruguay conserva el grado inversor y se ubica dos escalones por encima del umbral mínimo de esa categoría, ya que para S&P las calificaciones de grado inversor comienzan en BBB-. https://www.spglobal.com/ratings/en/credit-ratings/about/understanding-credit-ratings
Qué significa BBB+ para Uruguay
La nota BBB+ no es una calificación de excelencia máxima. Uruguay no está en la categoría de máxima seguridad crediticia, como los países con nota AAA, AA o incluso A. Pero sí está claramente dentro del grupo de países considerados confiables para los grandes inversores internacionales.
En términos prácticos, esto permite que Uruguay:
acceda a crédito internacional en mejores condiciones,
emita bonos con mayor demanda,
mantenga presencia en portafolios de fondos institucionales,
reduzca el costo financiero frente a países de menor calificación,
conserve una imagen de estabilidad ante bancos, fondos y organismos multilaterales.
La importancia de esta nota no es simbólica. Es financiera. Una rebaja de calificación puede encarecer el crédito; una mejora puede abaratarlo. Para un país que necesita miles de millones de dólares por año para refinanciar vencimientos y sostener su programa financiero, esa diferencia importa mucho.
Por qué S&P mantiene la confianza en Uruguay
S&P sostiene la calificación de Uruguay sobre varios pilares.
El primero es la estabilidad institucional. La agencia destaca la democracia estable, las políticas previsibles, la prensa libre, los cambios de gobierno pacíficos, los controles institucionales, la baja percepción de corrupción y el respeto al Estado de derecho. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
El segundo es la continuidad de la política económica. Para S&P, Uruguay ha demostrado una trayectoria de previsibilidad en materia fiscal y monetaria, incluso después de cambios de administración. En su informe, la agencia señala que la llegada del gobierno de Yamandú Orsi en marzo de 2025 no implicó una ruptura abrupta del rumbo económico general. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
El tercer elemento es el perfil externo fuerte. Uruguay mantiene reputación de buen pagador, acceso normal a los mercados y una estructura institucional que da confianza a los inversores.
El cuarto punto es la credibilidad monetaria creciente. S&P valora los esfuerzos del Banco Central del Uruguay para mantener la inflación alrededor del rango objetivo y fortalecer la confianza en la política monetaria. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
Las advertencias de S&P: el lado incómodo del informe
La calificación positiva no significa que S&P vea a Uruguay sin problemas. Por el contrario, la agencia identifica vulnerabilidades importantes.
La primera debilidad es la flexibilidad fiscal limitada. Uruguay tiene gastos rígidos, compromisos permanentes, obligaciones sociales, salarios públicos, jubilaciones e intereses de deuda que reducen el margen de maniobra del gobierno.
La segunda debilidad es el déficit fiscal. S&P advierte que Uruguay ha tenido avances limitados en la reducción del déficit del gobierno general, lo que ha contribuido al crecimiento de la deuda. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
La tercera es la dolarización de la economía. La agencia señala que la alta proporción de depósitos y créditos en moneda extranjera limita la flexibilidad monetaria del país. Según el propio informe, los depósitos y préstamos de residentes en moneda extranjera representan más del 50% del total del sistema financiero. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
La cuarta es el crecimiento económico moderado. S&P espera que la actividad económica uruguaya se desacelere hacia aproximadamente 2% anual en el período 2026–2028, en parte por una perspectiva de inversión más débil. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
Este punto es central: Uruguay es confiable, pero no crece lo suficientemente rápido como para despejar completamente sus tensiones fiscales.
Qué tendría que pasar para que S&P suba la nota de Uruguay
S&P podría mejorar la calificación uruguaya si se consolidan avances claros en tres áreas.
Primero, una reducción sostenida del déficit fiscal.
Segundo, una estabilización más firme de la deuda pública.
Tercero, una mayor flexibilidad monetaria, especialmente si Uruguay logra avanzar en la desdolarización del sistema financiero y profundizar el mercado de capitales en moneda nacional. La agencia dice expresamente que podría subir la nota si continúa fortaleciendo la credibilidad del Banco Central y si la reducción de la dolarización ocurre más rápido de lo esperado, acompañada por progreso fiscal consistente. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
Traducido al lenguaje político: para S&P, Uruguay puede mejorar si demuestra que puede crecer, ordenar sus cuentas, reducir dependencia del dólar y mantener disciplina fiscal sin romper estabilidad social.
Qué tendría que pasar para que S&P baje la nota de Uruguay
El escenario negativo también está claramente planteado.
S&P podría rebajar la calificación si Uruguay no logra contener el déficit fiscal, si la deuda neta del gobierno general y los pagos de intereses siguen creciendo de manera persistente, o si una menor tasa de crecimiento económico reduce la resiliencia del país. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
Esto es muy importante para el análisis de la saga: S&P no está mirando únicamente si Uruguay paga hoy. Está mirando si el modelo fiscal uruguayo será sostenible mañana.
Sede central y principales autoridades de Standard & Poor’s Global Ratings
Standard & Poor’s Global Ratings forma parte de S&P Global Inc., una corporación financiera estadounidense especializada en información, análisis, índices bursátiles, inteligencia de mercado, energía, materias primas y calificaciones crediticias.
La sede corporativa principal de S&P Global Inc. se encuentra en 55 Water Street, Nueva York, Estados Unidos. Esa ubicación figura dentro de las oficinas oficiales de la compañía en Nueva York. https://www.spglobal.com/en/contact-us/office-locations
Sin embargo, en el caso específico de Standard & Poor’s Global Ratings, su conducción operativa global no debe entenderse únicamente desde la sede física de Nueva York. La división de calificaciones está dirigida actualmente por Yann Le Pallec, presidente de S&P Global Ratings, quien está basado en París, Francia, y encabeza el Comité Operativo de esa unidad. La propia compañía señala que Le Pallec tiene responsabilidad final sobre los aspectos comerciales, analíticos, de control y operativos del negocio de calificaciones. https://www.spglobal.com/en/who-we-are/about-sp-global/our-people/yann-le-pallec-bio-detail-page
Por encima de esa división se encuentra la estructura corporativa de S&P Global Inc., presidida por Martina L. Cheung, actual presidenta y directora ejecutiva de la compañía. Cheung integra además el Directorio de S&P Global y anteriormente fue presidenta de S&P Global Ratings, lo que muestra que la unidad de calificaciones soberanas ocupa un lugar central dentro del poder corporativo del grupo. https://www.spglobal.com/en/who-we-are/about-sp-global/our-people/martina-cheung
Dentro del equipo ejecutivo principal de S&P Global también aparecen figuras como Eric Aboaf, director financiero; Steve Kemps, director jurídico; Firdaus Bhathena, director de Tecnología y Transformación; Sally Moore, directora de Clientes; y Yann Le Pallec, presidente de S&P Global Ratings. La propia compañía lo incluye dentro de su equipo de liderazgo ejecutivo. https://investor.spglobal.com/our-leadership/executive-committee
Este dato es relevante para Uruguay porque muestra que la calificación soberana del país no surge de una oficina aislada ni de una opinión individual. Forma parte de una estructura corporativa global, con sede principal en Nueva York, conducción ejecutiva internacional y equipos regionales distribuidos en ciudades como Buenos Aires, San Pablo, París y otros centros financieros.
La lectura estratégica es clara: cuando Standard & Poor’s Global Ratings evalúa a Uruguay, no lo hace desde una perspectiva local ni nacional, sino desde una arquitectura financiera global. Uruguay es observado como un emisor soberano dentro de una red mundial de deuda, riesgo, inversión y confianza. Por eso, aunque los analistas regionales sean los rostros visibles del informe, la calificación final pertenece a una maquinaria institucional mucho más amplia, conectada directamente con los grandes centros del sistema financiero internacional.
El rol de Constanza Pérez Aquino
En el informe de S&P sobre Uruguay, Constanza M. Pérez Aquino aparece como contacto secundario dentro del equipo de análisis soberano, con base en Buenos Aires. https://deuda.mef.gub.uy/innovaportal/file/32011/2/syp-uruguay-rating-report-november-2025.pdf.pdf
El material que venimos trabajando también la identifica como integrante del equipo de Calificaciones Soberanas de S&P Global Ratings, vinculada al seguimiento regional y al análisis de estabilidad macroeconómica, política fiscal y capacidad de pago de gobiernos latinoamericanos.
Su papel no debe entenderse como el de una persona que “ordena” a Uruguay qué hacer. Eso sería una exageración. Pero sí participa dentro de una estructura técnica que evalúa al país y cuya opinión afecta la forma en que los mercados internacionales interpretan el riesgo uruguayo.
En palabras simples: Constanza Pérez Aquino no gobierna Uruguay, pero forma parte del circuito técnico que observa, evalúa y comunica al mercado cuánta confianza merece Uruguay como deudor.
(Nota del editor: en el informe también aparecen los nombres de: Carolina Caballero, de Buenos Aires - Argentina y Victor C. Santana de San Pablo - Brasil).
La lectura política de fondo
El informe de S&P revela una tensión profunda.
Por un lado, Uruguay aparece como un país institucionalmente fuerte, previsible y confiable. Por otro lado, aparece como un país con poco margen fiscal, deuda relevante, crecimiento moderado y rigideces internas difíciles de corregir.
Esa es la doble cara del caso uruguayo.
Uruguay no está en situación de crisis financiera, pero tampoco tiene libertad absoluta para gastar, endeudarse o reformar sin consecuencias. Cada decisión fiscal importante será leída por los mercados, por los acreedores y por agencias como S&P Global Ratings.
Ahí aparece el verdadero condicionamiento: no es una orden directa, sino una vigilancia permanente."
Conclusión estratégica:
-S&P Global Ratings mantiene a Uruguay en una posición favorable dentro del sistema financiero internacional. La calificación BBB+ con perspectiva estable confirma que el país conserva grado inversor, reputación de buen pagador y confianza institucional ante los mercados.
Pero esa confianza tiene condiciones. S&P valora la estabilidad democrática, la continuidad de políticas, la credibilidad monetaria y el perfil externo del país; al mismo tiempo, advierte sobre déficit fiscal, deuda, rigidez presupuestaria, crecimiento moderado y alta dolarización financiera.
La lectura estratégica es clara: Uruguay es confiable, pero vigilado. No está castigado por los mercados, pero tampoco tiene margen ilimitado. Su soberanía política existe, pero su margen económico queda condicionado por la necesidad de preservar la confianza de quienes compran su deuda.
En ese sentido, S&P Global Ratings funciona como uno de los grandes sensores del sistema financiero global: no dicta leyes, no vota presupuestos y no gobierna formalmente, pero su evaluación puede influir en cuánto le cuesta al Estado uruguayo financiarse y qué tan amplia es su libertad real para tomar decisiones económicas.-
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Comentarios
Publicar un comentario