ISRAEL: DE CANAAN AL ESTADO MODERNO - publicación especial

 


ROSH HASHANA — EL ORIGEN HISTORICO DEL AÑO NUEVO JUDIO

De Yom Teruá a 5787: la transformación de una antigua jornada bíblica en una de las celebraciones centrales del judaísmo

“En el séptimo mes, el primer día del mes, observarán descanso... con toque de trompetas.”

Fuente: Levítico 23:24 — Sefaria.

https://voices.sefaria.org/sheets/592334?lang=bi

“En el primero de Tishrei es el Año Nuevo para los años.”

Fuente: Mishná, Rosh Hashaná 1:1 — Sefaria.

https://www.sefaria.org/Mishnah_Rosh_Hashanah.1.1?lang=bi

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INTRODUCCION

Al ponerse el sol del viernes 11 de septiembre de 2026 comenzará para las comunidades judías Rosh Hashaná 5787. La celebración continuará durante los días 1 y 2 de Tishrei y finalizará al anochecer del domingo 13 de septiembre.

Su nombre significa literalmente:

“CABEZA DEL AÑO”.

Actualmente es reconocido como el Año Nuevo judío y constituye una de las celebraciones más solemnes del calendario hebreo.

Sin embargo, históricamente existe una particularidad sorprendente:

LA TORA NO LLAMA ROSH HASHANA A ESTA FESTIVIDAD.

Y tampoco presenta claramente aquel día como el comienzo del año.

La celebración que hoy conocemos atravesó una evolución de siglos en la que se combinaron antiguas prescripciones bíblicas, transformaciones del calendario, la experiencia del exilio, interpretaciones rabínicas y costumbres surgidas mucho después.

Comprender esa evolución permite observar algo fundamental sobre el judaísmo: 

una tradición puede conservar un núcleo extraordinariamente antiguo y, al mismo tiempo, transformarse profundamente durante más de dos mil años.

1. ANTES DE ROSH HASHANA EXISTIO YOM TERUA

La Torá establece una celebración el primer día del séptimo mes.

Levítico 23 la describe como una jornada de descanso y conmemoración acompañada por fuertes sonidos o toques.

Números 29 utiliza una expresión todavía más clara:

YOM TERUA.

Es decir:

“Día del toque”, “Día del sonido” o “Día de la aclamación”.

El texto bíblico no lo denomina Rosh Hashaná ni explica todavía que comience un nuevo año.

Ese dato resulta fundamental.

La fiesta más antigua parece haber estado relacionada fundamentalmente con una jornada sagrada marcada por el sonido ritual, que posteriormente quedaría estrechamente identificado con el shofar.

La denominación Rosh Hashaná como nombre específico de la festividad pertenece a una etapa posterior de la tradición judía. Incluso la expresión “rosh hashanah” aparece en el libro de Ezequiel con el sentido general de comienzo del año, pero no como el nombre establecido de esta celebración.

2. ¿COMO PUEDE EL AÑO NUEVO CAER EN EL SEPTIMO MES?

Aquí aparece la aparente contradicción que puede confundir fácilmente.

El 11 de septiembre.

Septiembre es, naturalmente, nuestro noveno mes.

Pero esa fecha pertenece al calendario gregoriano.

Rosh Hashaná se rige por el calendario hebreo y comienza el 1 de Tishrei.

Y Tishrei es denominado tradicionalmente el séptimo mes cuando los meses se cuentan a partir de Nisán.

La explicación se encuentra en el Éxodo.

Éxodo 12 establece que el mes relacionado con la salida de Egipto —posteriormente identificado como Nisán— debe ser considerado “el primero de los meses”.

El orden queda entonces:

Nisán como primer mes.

Tishrei como séptimo.

Pero con el tiempo Tishrei adquirió otra función:

COMENZAR EL CONTEO DE LOS AÑOS.

Por eso el calendario judío conserva simultáneamente dos conceptos que a primera vista parecen contradictorios:

Nisán es el primer mes en el orden bíblico de los meses.

Tishrei inicia el nuevo año.

No existe, por tanto, ningún error entre “séptimo mes” y Año Nuevo. Son dos maneras diferentes de organizar el tiempo dentro de una misma tradición.

3. LA MISHNA Y LOS CUATRO AÑOS NUEVOS

La transformación aparece claramente reflejada en la Mishná, una de las grandes compilaciones de la tradición jurídica rabínica, redactada en su forma fundamental aproximadamente hacia el año 200 d.C.

La Mishná comienza precisamente su tratado Rosh Hashaná con una afirmación que puede resultar sorprendente:

existen cuatro “años nuevos”.

El primero de Nisán servía, entre otras funciones, para determinados cómputos relacionados con reyes y festividades.

El primero de Tishrei era el comienzo para el conteo de los años, los años sabáticos y los jubileos, además de determinadas cuestiones agrícolas.

También existían otros comienzos relacionados con diezmos y árboles.

Esto demuestra que el antiguo calendario judío no funcionaba exactamente como nuestro calendario moderno, donde existe un único 1.º de enero válido para prácticamente todo.

Había diferentes ciclos administrativos, agrícolas y religiosos.

Entre ellos, el primero de Tishrei terminó imponiéndose como el gran comienzo anual que conocemos actualmente como Rosh Hashaná.

El proceso exacto mediante el cual ocurrió esta transformación no puede reconstruirse completamente. Se han propuesto influencias del calendario agrícola antiguo y del mundo babilónico posterior al exilio, pero ningún modelo explica por sí solo toda la evolución.

4. EL SHOFAR: EL SONIDO QUE SOBREVIVIO MILENIOS

Si existe un elemento que conecta directamente la celebración contemporánea con sus raíces más antiguas es el shofar.

El shofar es tradicionalmente un cuerno, normalmente de carnero, cuyo sonido constituye uno de los rituales centrales de Rosh Hashaná.

La Torá ya vincula el primer día del séptimo mes con el teruá, el sonido ritual.

Pero posteriormente el shofar adquirió significados mucho más amplios.

Se convirtió en llamada espiritual.

Advertencia.

Memoria.

Arrepentimiento.

Y proclamación de la soberanía divina.

La tradición rabínica también relacionó el cuerno de carnero con la Akedá, el episodio en el que Abraham está dispuesto a sacrificar a Isaac hasta que finalmente aparece un carnero que ocupa su lugar. Esa asociación explica además por qué la historia de Abraham e Isaac ocupa un lugar destacado en las lecturas de Rosh Hashaná.

Un instrumento utilizado en el antiguo mundo pastoril terminó así convertido en uno de los sonidos religiosos más reconocibles de la historia.

5. DEL AÑO NUEVO AL DIA DEL JUICIO

Rosh Hashaná tampoco comenzó necesariamente con todo el significado teológico que posee actualmente.

La tradición rabínica terminó desarrollando otro concepto fundamental:

YOM HADIN.

EL DIA DEL JUICIO.

La Mishná afirma que en Rosh Hashaná todos los habitantes del mundo pasan ante Dios para ser juzgados.

De esta concepción nació una de las características centrales de la festividad.

Rosh Hashaná no es simplemente una celebración festiva por haber comenzado otro año.

Es también un momento de introspección.

Balance.

Responsabilidad.

Arrepentimiento.

La fecha inicia los llamados Diez Días de Arrepentimiento o Días Temibles, que culminan con Yom Kippur, el Día de la Expiación.

Por eso Rosh Hashaná combina dos sentimientos aparentemente opuestos:

la alegría de comenzar un nuevo ciclo y la solemnidad de someter la propia conducta a examen.

6. ¿POR QUE ROSH HASHANA DURA DOS DIAS?

Otra característica histórica interesante es que Rosh Hashaná se celebra tradicionalmente durante dos días, incluso en Israel.

Esto tiene relación con el antiguo procedimiento para determinar el comienzo de los meses.

Antes de existir un calendario calculado como el actual, la aparición de la luna nueva debía ser observada y confirmada.

Rosh Hashaná presentaba un problema especial porque comenzaba precisamente el primer día del mes.

No siempre había tiempo suficiente para confirmar la nueva luna y comunicar inmediatamente la decisión a todas las comunidades.

La práctica de mantener dos días solucionaba aquella incertidumbre.

Aunque siglos después el calendario pudo calcularse con anticipación, la tradición permaneció.

De esta manera, una antigua solución práctica terminó convertida en una característica religiosa permanente.

7. MANZANAS, MIEL Y COSTUMBRES QUE LLEGARON DESPUES

Muchas de las imágenes que actualmente identificamos inmediatamente con Rosh Hashaná tampoco proceden directamente de la Biblia.

El ejemplo más conocido es:

MANZANA CON MIEL.

Representa el deseo de un año bueno y dulce.

Pero esta costumbre parece haberse desarrollado entre comunidades judías asquenazíes europeas durante la Edad Media. Fuentes posteriores ya documentan claramente su utilización en Alemania durante el siglo XIV.

Otras comunidades desarrollaron sus propias tradiciones.

Granadas.

Dátiles.

Puerros.

Calabazas.

Remolachas.

Cabezas de pescado o carnero.

Cada alimento podía representar prosperidad, fertilidad, abundancia o el deseo de comenzar el año favorablemente.

Esto revela otra característica del judaísmo histórico:

una misma festividad puede conservar un núcleo común mientras diferentes comunidades distribuidas por continentes desarrollan costumbres particulares.

8. ¿QUE SIGNIFICA REALMENTE EL AÑO 5787?

Existe finalmente otro detalle que merece una aclaración histórica.

Mañana comenzará el año:

5787

Ese número corresponde al sistema tradicional judío conocido como Anno Mundi, “año del mundo”, basado en cálculos rabínicos de la cronología bíblica y de la creación.

Pero esto no significa que los antiguos israelitas del período de los Jueces escribieran fechas como “año 2700” o similares.

El sistema de numeración de los años tal como se utiliza actualmente se consolidó mucho más tarde.

Durante diferentes períodos, los judíos emplearon otros sistemas para fechar acontecimientos y documentos. La numeración basada en los años desde la Creación se hizo predominante durante la Edad Media.

Por tanto, 5787 es una cronología religiosa tradicional.

No pretende ser una datación arqueológica sobre la edad científica de la Tierra.

Es otra extraordinaria muestra de cómo una interpretación antigua del tiempo terminó incorporándose a la identidad de un pueblo."

CONCLUSION ESTRATEGICA

Rosh Hashaná no nació completamente formado en un único momento histórico.

Su núcleo más antiguo aparece en la Torá como una jornada sagrada del primer día del séptimo mes marcada por el teruá.

Todavía no era denominado allí Rosh Hashaná.

Posteriormente, el primero de Tishrei adquirió la función de comienzo de los años.

La tradición rabínica desarrolló su significado como Día del Juicio, consolidó el papel del shofar y lo vinculó con la introspección, el arrepentimiento y la creación.

Las comunidades judías dispersas por el mundo añadieron posteriormente costumbres propias, entre ellas las famosas manzanas con miel.

Y la Edad Media terminaría generalizando el sistema cronológico que mañana comenzará a contar el año 5787.

Rosh Hashaná es, por tanto, mucho más que “el Año Nuevo judío”.

Es el resultado de una evolución religiosa e histórica extraordinariamente prolongada.

Una celebración cuyos elementos proceden de épocas diferentes pero que, al reunirse, expresan uno de los grandes mecanismos de supervivencia de la identidad judía:

CONSERVAR EL PASADO SIN DEJAR DE TRANSFORMARLO.

Mañana, cuando vuelva a escucharse el shofar, su sonido unirá simbólicamente comunidades del siglo XXI con una tradición cuyo origen se pierde en el antiguo Israel.

Más de dos milenios de transformaciones.

Un mismo pueblo.

Una misma memoria.

Y nuevamente:

SHANA TOVA 5787.

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PUBLICACION ESPECIAL DE LA SAGA:

ISRAEL: DE CANAAN AL ESTADO MODERNO



Fuentes principales consultadas: Sefaria Library — Torá y Mishná Rosh Hashaná; Hebcal; Jewish Encyclopedia y estudios históricos sobre la evolución de Rosh Hashaná, el calendario hebreo y sus tradiciones.

Análisis elaborado en diálogo con ChatGPT, de OpenAI, a partir de fuentes bíblicas, históricas y rabínicas de acceso público.

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