¿Cuánto afecta a Uruguay?
Once años de datos satelitales acaban de confirmar que la Anomalía del Atlántico Sur no es un fenómeno estático: se expandió en un área equivalente a media Europa, se comporta de forma distinta según la región, y Uruguay —ubicado dentro de una de las zonas de menor intensidad magnética— ya vivió este mismo año un incidente concreto que llegó hasta los cables submarinos de Antel. Esta segunda entrega actualiza la Parte 1 con la evidencia científica más reciente disponible.
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1. Introducción: qué trae de nuevo esta Parte 2
Desde que se publicó la Parte 1 de este informe, en febrero de 2026, la evidencia científica sobre la Anomalía del Atlántico Sur (AAS) avanzó de forma concreta y verificable. Esta segunda entrega se concentra exclusivamente en esos datos actualizados, y agrega algo que la primera parte no desarrolló en detalle: qué significa todo esto, específicamente, para Uruguay.
2. La misión Swarm y once años de datos: el hallazgo central
La Agencia Espacial Europea publicó en octubre de 2025 los resultados de once años continuos de mediciones de su constelación de satélites Swarm —el seguimiento espacial más prolongado y detallado del campo magnético terrestre disponible hasta entonces—. Aunque este estudio es anterior a la Parte 1 publicada en febrero de 2026, no había sido incorporado allí y constituye una pieza esencial para entender la evolución reciente de la Anomalía del Atlántico Sur —, liderados por el geofísico Chris Finlay, de la Universidad Técnica de Dinamarca, en la revista científica Physics of the Earth and Planetary Interiors. El hallazgo central: la Anomalía del Atlántico Sur se expandió desde 2014 en un área equivalente a casi la mitad de todo el continente europeo, unos dos millones de millas cuadradas.
3. No es un bloque único: el comportamiento distinto entre África y Sudamérica
El dato más relevante de esta actualización es que la anomalía dejó de tratarse como una mancha uniforme. Finlay fue explícito: "La Anomalía del Atlántico Sur no es un bloque único. Está cambiando de forma distinta hacia África que cerca de Sudamérica. Hay algo especial ocurriendo en esta región que está haciendo que el campo se debilite de manera más intensa" (ESA, 2026).
Desde 2020, el sector frente a Sudáfrica se debilita más rápido que el sector frente a Sudamérica.
4. Los parches de flujo inverso: la explicación que faltaba
Los científicos encontraron algo concreto detrás de esa asimetría: parches de "flujo inverso" bajo la superficie, zonas donde las líneas del campo magnético, en lugar de salir del núcleo terrestre, vuelven a entrar en él. Uno de esos parches fue observado desplazándose hacia el oeste sobre África, y es lo que estaría acelerando el debilitamiento puntual en esa región. Es la primera vez que se logra observar este tipo de movimiento interno con tanta precisión.
5. El resto del mapa: fortalecimiento en Siberia, debilitamiento en Canadá
El estudio también documentó cambios en otras zonas del campo magnético global: una intensificación sobre Siberia y un debilitamiento sobre Canadá, además de otra región de fortalecimiento en el hemisferio sur. La conclusión de fondo es que el núcleo terrestre atraviesa hoy una dinámica activa y desigual en distintos puntos del planeta simultáneamente, no un proceso lineal y uniforme.
6. URUGUAY, DENTRO DE UNA DE LAS ZONAS MÁS DÉBILES DE LA ANOMALÍA
Acá entra el punto que pediste, Enrique, y la respuesta es más concreta de lo que probablemente esperabas. Uruguay se encuentra plenamente dentro de la región de influencia de la Anomalía del Atlántico Sur y registra valores de campo magnético excepcionalmente bajos, del orden de 22.800 a 23.000 nanoteslas en mediciones históricas realizadas en el país. Los modelos geomagnéticos actuales sitúan el mínimo absoluto de la anomalía más al norte, sobre Sudamérica, pero Uruguay continúa dentro de una de las zonas de menor intensidad magnética del planeta. Un estudio de la geóloga uruguaya Leda Sánchez, presidenta del Consejo Directivo del Observatorio Geofísico del Uruguay, llegó a calificar a Uruguay como el país menos magnético del mundo.
El geocientífico Ramón Caraballo, de la Universidad de la República, describió la posición del país con una imagen elocuente: funciona como "una especie de sumidero, que atrapa las partículas del viento solar".
7. El incidente concreto: la tormenta del 19 de enero de 2026
Esto no quedó en el terreno teórico.
El 19 de enero de 2026, una tormenta geomagnética severa de categoría G4 generó auroras visibles hasta latitudes de 40 grados, interrupciones en radiocomunicaciones de alta frecuencia, una tormenta de radiación de categoría S4 con riesgo para satélites y vuelos polares, y posibles fluctuaciones en GPS y redes eléctricas, durante unas cuarenta y dos horas.
El Observatorio Geofísico del Uruguay elaboró un informe técnico para Antel, la empresa estatal de telecomunicaciones, tras analizar interrupciones registradas en cables submarinos de comunicaciones a nivel mundial y evaluar su posible relación con el evento geomagnético
La conclusión técnica fue que la variación rápida del campo geomagnético probablemente generó corrientes inducidas que alteraron el funcionamiento normal de los repetidores. No se reportaron daños mayores, aunque el propio informe aclaró que eso no descarta afectaciones no documentadas.
8. Lo que dicen los propios científicos uruguayos
Sánchez explicó el mecanismo con una imagen simple: "El paraguas que nos protege de todas las partículas cargadas que golpean la Tierra aquí funciona como un embudo; es decir, entra mayor cantidad de partículas". En la práctica concreta para Uruguay, esto se traduce en errores de GPS más frecuentes que en otras regiones del planeta, mayores probabilidades de fallas técnicas en los satélites de baja altura que sobrevuelan el país, interferencias en radiocomunicaciones, y una posible mayor incidencia de rayos, sobre la cual algunos científicos especulan una relación con la propia anomalía, aunque sin confirmación definitiva.
Un físico uruguayo, además, desarrolló un método propio de prevención frente a las corrientes geomagnéticamente inducidas, uno de los principales riesgos técnicos derivados de la actividad solar en esta región.
9. LA RED ELÉCTRICA URUGUAYA: NUEVA EVIDENCIA PUBLICADA EN 2026
En febrero de 2026, Ramón Caraballo y Leda Sánchez Bettucci publicaron en Advances in Space Research un estudio dedicado específicamente a estimar las corrientes geomagnéticamente inducidas en la red uruguaya de 500 kV durante la gran tormenta solar de mayo de 2024. El trabajo concluyó que determinados nodos de la red pueden experimentar corrientes de amplitud significativa durante eventos severos, suficientes para constituir una amenaza potencial para el funcionamiento del sistema eléctrico. El estudio refuerza algo que hasta hace pocos años se consideraba principalmente un problema de altas latitudes: Uruguay, pese a su ubicación geográfica, debe incluir el clima espacial dentro de la evaluación de riesgos de su infraestructura crítica.
10. Una aclaración sobre la Parte 1
Vale la pena remarcar, para que quede claro en el propio archivo del blog: ninguno de los datos duros que documentamos en esta actualización guarda relación con las afirmaciones más especulativas de la Parte 1 sobre estructuras magnéticas ancestrales enterradas o microbios excepcionales asociados a la anomalía, para las cuales no se encontró respaldo científico verificable al día de hoy."
CONCLUSIÓN ESTRATÉGICA:
—Lo que once años de datos satelitales confirmaron no es una curiosidad geofísica lejana, sino un fenómeno con consecuencia directa y ya documentada sobre la infraestructura crítica uruguaya. Uruguay no observa la Anomalía del Atlántico Sur desde afuera: se encuentra plenamente dentro de una de sus regiones de mayor debilidad magnética y el informe elaborado para Antel tras las interrupciones observadas en cables submarinos durante el evento de enero de 2026 demuestra que este riesgo ya se analiza también como un problema potencial para infraestructura de telecomunicaciones.
La pregunta que deja abierta esta actualización no es si la anomalía va a seguir creciendo —los datos de Swarm confirman que sí, y de forma desigual—, sino si la infraestructura crítica uruguaya, desde los cables submarinos hasta las redes eléctricas, está preparándose con la misma velocidad con la que la propia anomalía se expande. El trabajo del Observatorio Geofísico del Uruguay, documentando en tiempo real estos eventos para una empresa estatal como Antel, sugiere que al menos la vigilancia científica ya está en marcha, incluso si la solución de fondo todavía está por construirse.—
Fuentes consultadas: Agencia Espacial Europea (ESA), "Swarm reveals growing weak spot in Earth's magnetic field" (2026), con datos de Finlay, C.C. et al., publicado en Physics of the Earth and Planetary Interiors; CBS News, Space.com, ScienceAlert, The Debrief y Universe Today, cobertura de los mismos resultados (2025-2026); La Nación (Argentina), "Por qué en Uruguay se acentúan los efectos de las tormentas geomagnéticas" (2022) y "Alerta por una Anomalía Magnética del Atlántico Sur" (enero 2026), con declaraciones de Leda Sánchez, Observatorio Geofísico del Uruguay, y el informe técnico elaborado para Antel; Diario El País (Uruguay) / Ovación Digital, entrevista a Gonzalo Tancredi y Ramón Caraballo; PijamaSurf, sobre el estudio de Leda Sánchez sobre Uruguay como el país menos magnético del mundo.
Las opiniones y análisis contenidos en este artículo son interpretaciones críticas basadas en información pública y en el diálogo entre el director del blog y esta inteligencia artificial, sin pretender certeza absoluta, particularmente respecto de la relación entre la anomalía y fenómenos como la mayor incidencia de rayos, que los propios científicos consultados describen como especulativa y no confirmada.
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