LOS ESCÁNDALOS DEL IOR Y EL VATICANO — PARTE 3

 


CAPÍTULO G — HIGH STREET KENSINGTON: EL OTRO NEGOCIO INMOBILIARIO DEL VATICANO EN LONDRES

CHATGPT - " 108 apartamentos, British Grolux, APSA, el Fondo de Pensiones y una inversión que el cardenal George Pell intentó frenar

Durante los capítulos anteriores seguimos el rastro de una de las operaciones financieras más controvertidas de la historia reciente del Vaticano.

Su dirección era 60 Sloane Avenue.

Pero aquella no fue la única inversión inmobiliaria londinense que despertó interrogantes dentro de la Santa Sede.

A pocos kilómetros, en otra de las zonas más cotizadas de la capital británica, encontramos un segundo complejo inmobiliario.

Su dirección:

176-206 HIGH STREET KENSINGTON.

Un conjunto de edificios con 108 apartamentos residenciales y más de 5.000 metros cuadrados de superficies comerciales.

Y detrás de aquella propiedad aparecieron nombres que ya conocemos:

La Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica.

El Fondo de Pensiones del Vaticano.

El cardenal Domenico Calcagno.

Y una sociedad británica relacionada con las inversiones vaticanas:

BRITISH GROLUX INVESTMENTS LIMITED.

Pero también apareció un hombre que había advertido sobre los riesgos de aquella operación.

EL CARDENAL GEORGE PELL.

UN INMUEBLE EN EL CORAZÓN DE LONDRES

El complejo se encuentra en Kensington High Street, una de las áreas comerciales y residenciales más importantes de Londres.

No estamos hablando de un pequeño edificio.

La documentación del antiguo propietario, UK Commercial Property Trust, describe una propiedad de aproximadamente 1,13 acres, equivalente a unos 4.573 metros cuadrados de terreno.

Su superficie comercial alcanzaba los 57.000 pies cuadrados, aproximadamente 5.295 metros cuadrados.

A eso se sumaban 108 apartamentos residenciales.

Entre los operadores comerciales que habían ocupado locales del complejo figuraban Sports Direct, YO! Sushi y Snow + Rock.

El inmueble podía generar ingresos mediante alquileres residenciales y comerciales.

Por tanto, debemos aclarar algo desde el principio:

invertir en un edificio de estas características no constituye por sí mismo una operación irregular.

Podía existir una justificación económica razonable.

La cuestión era determinar si el precio, los riesgos y las condiciones de financiación resultaban adecuados para las instituciones vaticanas que participaron.

Fuente: UK Commercial Property Trust, comunicado bursátil del 9 de junio de 2015. 
https://www.investegate.co.uk/index.php/announcement/rns/uk-commercial-property-reit-limited--ukcm/disposal/4143256

2015: LA VENTA ESTÁ DOCUMENTADA

El 9 de junio de 2015, UK Commercial Property Trust anunció oficialmente que había acordado vender el complejo de Kensington junto con otra propiedad situada en Brighton.

La contraprestación conjunta de ambas operaciones ascendía a 82,7 millones de libras esterlinas, equivalentes en junio de 2015 a aproximadamente 113 millones de euros

Es importante advertir que esta cantidad correspondía a los dos inmuebles, no exclusivamente a Kensington.

El comprador de Kensington fue descrito públicamente como un adquirente privado.

El informe anual posterior del vendedor confirmó que la operación de Kensington se completó el 4 de septiembre de 2015.

Esta fecha constituye un punto de referencia documental importante.

Sin embargo, el testimonio que años después se presentaría ante el Tribunal vaticano situaría movimientos de adquisición e inversión entre 2016 y 2017.

Esa diferencia temporal podría corresponder a distintas etapas de adquisición, reorganización societaria o participación financiera, pero los documentos consultados no permiten reconstruir completamente esa secuencia.

No debemos presentar ambas fechas como si describieran necesariamente una única transferencia.

Fuentes: Informe anual 2015 de UK Commercial Property Trust y Comunicado bursátil del vendedor. 
https://www.aberdeeninvestments.com/docs?documentId=GB-141218-78909-7

https://www.investegate.co.uk/index.php/announcement/rns/uk-commercial-property-reit-limited--ukcm/disposal/4143256


BRITISH GROLUX: LA CONEXIÓN VATICANA

Durante décadas, la Santa Sede realizó inversiones inmobiliarias internacionales mediante estructuras societarias establecidas en diferentes jurisdicciones.

En el Reino Unido, uno de los nombres que aparecía asociado a ese patrimonio era:

BRITISH GROLUX INVESTMENTS LIMITED.

La prensa británica había investigado esta estructura mucho antes del escándalo de 60 Sloane Avenue.

En enero de 2013, The Guardian publicó una investigación sobre propiedades británicas relacionadas con el Vaticano y explicó cómo determinadas sociedades habían permitido administrar inmuebles sin identificar claramente al propietario eclesiástico en los registros públicos de aquella época.

Pero hay una novedad documental particularmente relevante.

British Grolux Investments Limited no es solamente un nombre mencionado en investigaciones periodísticas.

Fue constituida el 5 de marzo de 1999.

Y continúa figurando como sociedad activa en Companies House.

Lo más importante es lo que aparece en su registro de personas o entidades con control significativo.

La propia administración británica identifica a:

AMMINISTRAZIONE DEL PATRIMONIO DELLA SEDE APOSTOLICA — APSA.

El registro le atribuye derechos de voto iguales o superiores al 75 % y facultades para nombrar o destituir administradores.

Es una relación corporativa directa, documentada oficialmente.

Sin embargo, hay un límite que debemos respetar: estos datos prueban el vínculo de APSA con British Grolux Investments Limited, pero no identifican por sí solos a esa sociedad como titular registral directo de los 108 apartamentos. Para demostrar toda la cadena propietaria del complejo serían necesarios los títulos del Registro de la Propiedad británico y los documentos de las sociedades intermedias.

Fuente: Registro oficial británico de British Grolux Investments Limited. 

https://find-and-update.company-information.service.gov.uk/company/03727578/persons-with-significant-control


¿CUÁNTO DINERO SE INVIRTIÓ?

Aquí encontramos una de las principales dificultades de nuestra investigación.

En julio de 2019, Edward Pentin publicó en National Catholic Register que APSA había destinado aproximadamente:

100 MILLONES DE EUROS

a la adquisición de una propiedad londinense con 108 apartamentos y 57.000 pies cuadrados comerciales.

Meses después, en octubre de 2019, Maria Antonietta Calabrò publicó en HuffPost Italia una investigación sobre el denominado negocio Grolux.

La periodista recogió información según la cual aquella inversión, estimada inicialmente en unos 100 millones, había perdido aproximadamente la mitad de su valor.

Así comenzó a circular otra cifra:

50 MILLONES DE EUROS.

Pero debemos ser extremadamente cautelosos.

Aquellos 50 millones eran una valoración periodística de la época.

No equivalían necesariamente a una pérdida realizada mediante una venta.

Y tampoco incluían obligatoriamente todos los ingresos por alquileres, gastos, financiación o posibles reorganizaciones posteriores.

No hemos encontrado un balance completo que permita confirmar que el Vaticano perdió exactamente 50 millones de euros en High Street Kensington.

Fuentes: National Catholic Register, 22 de julio de 2019 y HuffPost Italia, 2 de octubre de 2019. 
https://www.ncregister.com/blog/questions-persist-about-vatican-finances-real-estate

https://www.huffingtonpost.it/cronaca/2019/10/02/news/fumo_di_londra_il_nuovo_mistero_vaticano_si_chiama_grolux_limited-5422053/


2022: APARECE UNA NUEVA VERSIÓN ANTE EL TRIBUNAL

El 10 de noviembre de 2022, durante la trigésima quinta audiencia del proceso sobre la gestión de fondos de la Santa Sede, declaró Robert Lee Madsen.

No era un observador cualquiera.

Había trabajado durante décadas en el sector financiero, ejercido responsabilidades de inversión en APSA y posteriormente colaborado como asesor de la Secretaría para la Economía.

En aquella audiencia habló de High Street Kensington.

Según su testimonio, la inversión realizada entre 2016 y 2017 se había distribuido así:

APSA: 51 %.

FONDO DE PENSIONES DEL VATICANO: 49 %.

La crónica de Vatican News mencionó además cantidades próximas a 90 millones para cada una de las dos entidades, sin ofrecer un desglose documental suficiente para conciliar esa referencia con los 100 millones publicados en 2019.

Esta diferencia merece atención.

No sería correcto sumar automáticamente ambas cantidades y declarar que el Vaticano invirtió 180 millones de euros.

Tampoco sería correcto ignorar el testimonio.

Lo que tenemos son versiones sobre el alcance financiero de una operación cuya contabilidad completa no está públicamente reconstruida.

Y eso nos conduce a uno de los aspectos más preocupantes del caso.

Fuente: Vatican News, 11 de noviembre de 2022. 
https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2022-11/proceso-vatican-trigesima-quinta-audiencia-10-noviembre-2022.html

EL CARDENAL GEORGE PELL DIJO QUE NO

George Pell había sido designado por Francisco en 2014 como prefecto de la Secretaría para la Economía.

Su misión incluía mejorar la supervisión, el control y la transparencia de las finanzas vaticanas.

Según la investigación de National Catholic Register, Pell recibió información sobre la adquisición londinense cuando la operación ya se encontraba muy avanzada.

El cardenal manifestó objeciones importantes.

No estaba convencido de que las condiciones financieras fueran adecuadas.
Pero había una cuestión que le preocupaba especialmente:

¿POR QUÉ UTILIZAR EL FONDO DE PENSIONES DEL VATICANO?

En 2022, Madsen confirmó ante el tribunal que Pell se había opuesto firmemente a la participación de ese fondo.

Su preocupación fue resumida en una pregunta particularmente reveladora:

¿Por qué el Fondo de Pensiones debe pagar el 49% cuando debe pensar en pagar las pensiones?

Fuente: Vatican News, reconstrucción del testimonio de Robert Lee Madsen, noviembre de 2022. 

https://www.vaticannews.va/it/vaticano/news/2022-11/processo-vaticano-trentacinquesima-udienza-10-novembre-2022.html

La pregunta requiere una explicación.

Los fondos de pensiones normalmente invierten sus recursos para generar rendimientos y financiar obligaciones futuras.

Por tanto, invertir en inmuebles no es necesariamente incorrecto.

El problema aparece cuando una inversión presenta riesgos excesivos, problemas de liquidez o una concentración patrimonial incompatible con las necesidades de quienes dependen de esas pensiones.

Y Pell quería saber precisamente eso:

¿cómo encajaba aquella inversión londinense dentro de la estrategia financiera del Fondo de Pensiones?

DOMENICO CALCAGNO: UNA MISMA AUTORIDAD EN DOS INSTITUCIONES

Aquí encontramos otra circunstancia significativa.

En aquella época, el cardenal Domenico Calcagno presidía APSA.

Pero también presidía el Fondo de Pensiones.

Es decir, las dos instituciones que participarían en la inversión inmobiliaria compartían su máxima autoridad.

Según la reconstrucción de Edward Pentin, esta doble responsabilidad generó una situación especialmente problemática.

El periodista señaló que Calcagno habría utilizado su posición en ambas instituciones para facilitar la aprobación de la operación.

Pero debemos distinguir entre el hecho documentado —la coincidencia de las presidencias— y la descripción periodística de los mecanismos internos de autorización.

No disponemos de documentación suficiente para declarar que Calcagno cometió un delito por aquella operación.

Lo que sí podemos preguntar legítimamente es:

¿qué independencia tenían los mecanismos de evaluación cuando ambas instituciones compartían presidente?

En una inversión que compromete recursos destinados al pago de pensiones, los controles independientes son especialmente importantes.

Fuente: Investigación de Edward Pentin, National Catholic Register. 
https://www.ncregister.com/blog/questions-persist-about-vatican-finances-real-estate

¿QUÉ PAPEL JUGÓ EL PAPA FRANCISCO?

La información publicada en 2019 también atribuía a Francisco una intervención en la aprobación final.

Según las fuentes consultadas por National Catholic Register, Pell había advertido sobre los riesgos de la operación, pero el negocio continuó después de que se comunicara al Papa que suspenderlo podía ocasionar la pérdida de una señal o anticipo de 3,5 millones de libras esterlinas, equivalentes en aquella época a aproximadamente 4,8 millones de euros

Esa es una reconstrucción periodística, no una conclusión judicial firme.

Resulta relevante porque muestra que las discrepancias sobre el inmueble no habrían sido exclusivamente financieras.

También existían tensiones institucionales sobre quién tenía autoridad para aprobar operaciones de esta naturaleza.

La pregunta central no es si un Papa debe intervenir en todas las inversiones.

La cuestión es si las advertencias de los responsables de supervisar las finanzas fueron debidamente evaluadas antes de comprometer los recursos.

¿EL IOR FINANCIÓ HIGH STREET KENSINGTON?

Este punto merece una aclaración porque algunas informaciones de 2019 mezclaron las operaciones inmobiliarias londinenses.

Se habló de presiones para obtener aproximadamente:

150 MILLONES DE EUROS DEL IOR.

Sin embargo, las declaraciones recogidas posteriormente durante el proceso judicial permiten identificar esa solicitud de refinanciación principalmente con el préstamo que gravaba 60 Sloane Avenue, no con la adquisición de High Street Kensington.

La Secretaría de Estado buscaba refinanciar una deuda en condiciones menos costosas.

El IOR examinó la solicitud, pero no terminó concediendo la financiación.

El director general Gianfranco Mammì presentó una denuncia el 2 de julio de 2019, hecho que desencadenó la investigación financiera que terminaría desembocando en el llamado Juicio del Siglo.

Por tanto:

No podemos afirmar que el IOR entregó 150 millones de euros para financiar High Street Kensington.

Sería confundir dos operaciones relacionadas con las finanzas vaticanas, pero institucionalmente distintas.

Fuente: Vatican News, declaración de Gianfranco Mammì en diciembre de 2022. 

https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2022-12/proceso-vaticano-audiencia-1-de-diciembre.html


¿CUÁL FUE EL RESULTADO ECONÓMICO FINAL?

Y llegamos a la pregunta más difícil.

¿Ganó dinero el Vaticano con High Street Kensington?

¿Perdió realmente 50 millones de euros?

¿Sigue obteniendo rentas de aquellos apartamentos y locales?

¿Se vendió posteriormente alguna participación?

El testimonio de Madsen de noviembre de 2022 resulta revelador.

El experto declaró que no disponía de datos concretos sobre el resultado económico, aunque recordaba que la inversión no había tenido un desenlace positivo.

No estamos, por tanto, ante una pérdida total oficialmente cuantificada.

Tampoco contamos con una reconstrucción pública completa de ingresos inmobiliarios, gastos financieros, impuestos, mantenimiento, reformas y valoraciones posteriores.

Y sin esa información no puede calcularse la rentabilidad neta de toda la operación.

Hay, sin embargo, una distinción fundamental entre este episodio y el que investigamos anteriormente.

60 Sloane Avenue terminó vendido y conocemos su precio de salida: 186 millones de libras esterlinas, equivalentes en julio de 2022 a aproximadamente 216 millones de euros

En High Street Kensington, la documentación examinada no nos permite establecer con una certeza comparable el resultado económico consolidado de la inversión vaticana.

Esa diferencia no resta importancia al caso.

Al contrario.

Muestra por qué la información financiera completa resulta indispensable antes de presentar una cifra de pérdida como definitiva.

https://www.vaticannews.va/es/vaticano/news/2022-11/proceso-vatican-trigesima-quinta-audiencia-10-noviembre-2022.html

https://www.ncregister.com/blog/questions-persist-about-vatican-finances-real-estate


DOS CITAS QUE RESUMEN LA INVESTIGACIÓN

Primera cita — UK Commercial Property Trust, junio de 2015:

57.000 pies cuadrados de superficie comercial y 108 apartamentos residenciales.

Descripción del inmueble de 176-206 Kensington High Street realizada por su antiguo propietario en el comunicado oficial de venta. 

https://www.investegate.co.uk/index.php/announcement/rns/uk-commercial-property-reit-limited--ukcm/disposal/4143256

Segunda cita — Robert Lee Madsen, noviembre de 2022:

No tenía datos concretos sobre el resultado de la inversión.

Declaración recogida por Vatican News durante la audiencia judicial en la que también describió la oposición del cardenal George Pell. 

https://www.vaticannews.va/it/vaticano/news/2022-11/processo-vaticano-trentacinquesima-udienza-10-novembre-2022.html "

CONCLUSIÓN ESTRATÉGICA

—High Street Kensington representa una historia diferente de 60 Sloane Avenue.

Aquí no encontramos a Gianluigi Torzi conservando 1.000 acciones con derecho de voto.

Tampoco una operación conducida principalmente por la Secretaría de Estado.

Encontramos algo igualmente importante desde el punto de vista institucional.

Una inversión inmobiliaria internacional.

Una sociedad británica relacionada documentalmente con APSA.

Un Fondo de Pensiones llamado a participar con casi la mitad de los recursos de la operación.

Un cardenal, Domenico Calcagno, que presidía ambas instituciones.

Y otro cardenal, George Pell, que cuestionó la conveniencia de comprometer fondos destinados a las pensiones.

La propiedad existía.

La venta de 2015 está documentada.

La relación entre British Grolux Investments Limited y APSA consta en el registro oficial británico.

Y el testimonio sobre la participación de APSA y el Fondo de Pensiones fue recogido durante un juicio vaticano.

Pero todavía quedan preguntas fundamentales sin respuesta pública completa.

¿Cuánto se invirtió realmente a través de todas las etapas societarias?

¿Cuál fue la valoración que justificó el negocio?

¿Qué rendimientos produjo?

¿Cuál fue el coste financiero acumulado?

¿Qué participación patrimonial conserva actualmente cada institución?

¿Y cuál es el resultado neto de la operación?

Hasta que esos datos puedan conciliarse documentalmente, presentar una pérdida exacta de 50 millones de euros sería prematuro.

Sin embargo, existe una conclusión que no depende de aquella cifra.

La administración de recursos destinados a obligaciones futuras, como las pensiones, exige controles financieros independientes, información verificable y una evaluación rigurosa del riesgo.

Ese es el verdadero punto de conexión entre Kensington y Sloane Avenue.
Dos inmuebles londinenses.

Dos estructuras institucionales distintas.

Dos historias de decisiones financieras cuestionadas.

Y una pregunta que vuelve a aparecer:

¿QUIÉN SUPERVISA A QUIENES ADMINISTRAN EL PATRIMONIO DE LA SANTA SEDE?

Porque el dinero puede invertirse.

Puede obtener beneficios.

Y también puede perderse.

Pero la obligación de rendir cuentas no debería desaparecer detrás de un contrato, una sociedad extranjera o una estructura administrativa.

Y esa es, quizá, la principal enseñanza de esta investigación.—




Análisis realizado por CHATGPT (OpenAI). Fuentes: UK Commercial Property Trust Limited; informes financieros publicados a través de la Bolsa de Londres; Companies House del Reino Unido; Vatican News; National Catholic Register; HuffPost Italia; The Guardian; Il Fatto Quotidiano y documentación pública vinculada a APSA, British Grolux Investments Limited, el Fondo de Pensiones del Vaticano y las actuaciones del cardenal George Pell.

Las opiniones y análisis contenidos en este artículo son interpretaciones críticas basadas en información pública y en el diálogo con herramientas de inteligencia artificial, sin pretender certeza absoluta.


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